Durante el transcurso de la Expo Despachante 2009, el Ing. Bruno Guella, responsable comercial de Terminal de Cargas Uruguay, expuso el nuevo régimen de Aeropuerto Libre aplicable a la principal terminal aérea uruguaya, lo que puede representar una gran oportunidad para optimizar la cadena de abastecimiento de las empresas que operan en comercio exterior.
En tiempos en que la regla es optimizar al máximo las operaciones procurando la reducción de costos, una nueva opción logística surge en el mercado. A media hora de vuelo de Buenos Aires, y a 2 horas de vuelo de las principales ciudades del cono sur, el Aeropuerto Internacional de Carrasco (Montevideo-Uruguay) cuenta con una novedosa solución para optimizar las cadenas de abastecimiento de las empresas.
TCU S.A. (Terminal de Cargas Uruguay) empresa concesionaria de la Terminal de cargas del principal aeropuerto de ese país ha quedado facultada a operar en régimen de Aeropuerto Libre, bajo la misma normativa vigente en el Puerto de Montevideo desde 1992. La aplicación de dicha normativa en el referido puerto explica en gran medida su notable creci-miento, aún en tiempos de crisis regional.
El concesionario del aeropuerto tiene un contrato por 20 años con opción a 10 adicionales, y entre sus principales objetivos se encuentra posicionar el aeropuerto como un centro de distribución de cargas para la región.
Para ello se apoya en una ventaja competitiva singular, inédita para los aeropuertos de la región: el régimen de “Aeropuerto Libre”. Esto permite complementar la matriz de servicios logísticos de valor agregado que Uruguay ya ofrece a la región a partir de las normativas de puerto libre y zonas francas.
Actuando como un aeropuerto hub, el régimen legal vigente permite realizar una gestión simplificada y eficiente de los tránsitos de cargas, que contemplan la realización de operaciones logísticas agregando valor a la supply chain. A modo de ejemplo se citan las operaciones de fraccionamientos, etiquetados, controles de calidad, montajes de kits hasta, incluso, la comercialización para terceros. Todo lo anterior es posible realizarlo “sin la necesidad de gestionar autorizaciones ni tramites formales” ante la autoridad aduanera (Decreto 409/008 - Art 14).
La ley fue particularmente concebida para otorgar beneficios a las empresas extranjeras que operan en el Aeropuerto. Esto puede ser muy atractivo para las empresas que realizan comercio exterior, dado que “pueden acceder a diversos beneficios operando en el aeropuerto uruguayo como si se tratase de una extensión de su propio depósito”, según informó el Ing. Bruno Guella, responsable comercial de la empresa.
Actualmente TCU S.A. procesan unas 25.000 toneladas de cargas anuales, con mercaderías por un valor total estimado en u$s 1.700 millones. La terminal de cargas procesa todo el comercio exterior realizado por Uruguay vía aérea, y ahora mediante el Aeropuerto Libre tendrá la oportunidad de crecer en flujos de carga que no tienen origen ni destino Uruguay. “El concepto de Aeropuerto Libre nos permite ser optimistas en cuanto a la proyección de cargas que circulan por el aeropuerto, básicamente a partir de la incorporación de servicios de valor agregado a mercaderías en tránsito” dijo Guella, que lo ejemplificó así: “una empresa argentina que importa o exporta productos farmacéuticos o electrodomésticos, puede adoptar el Aeropuerto de Montevideo como punto estratégico para la distribución de su mercadería, teniendo su stock allí localizado y despachando a destino final según sus necesidades. No existe plazo límite para la estadía de las mercaderías, y el destino de las mismas puede ser cambiado libremente.
La empresa TCU S.A. ha triplicado la superficie disponible a través de la construcción de una Terminal de Cargas completamente nueva. La primera fase del proyecto consistió en una nueva terminal de exportaciones, inaugurada en noviembre pasado. Se incorporaron cámaras refrigeradas en diferentes niveles de temperatura que significaron un 400% de aumento en la capacidad instalada.
Próximamente se inaugurarán la nueva terminal de importación, así como las áreas especialmente destinadas a realizar servicios de valor agregado. En esa misma instancia se inaugurará una estructura de 3500 metros cuadrados de oficinas, en la que las empresas que operan en comercio exterior (despachantes de aduana, forwarders, compañías aéreas, etc) instalarán oficinas comerciales y administrativas de modo de mejorar la calidad de servicio para sus clientes. Esto completará la primera etapa del proyecto, que totalizará 13.500 metros cuadrados. El concesionario cuenta con una superficie adicional de 8 hectáreas asignada a actividades de Aeropuerto Libre, motivo por el cual no existen restricciones ni limitantes técnicas para el crecimiento del negocio.
“Si bien somos optimistas con la performance del comercio exterior del Uruguay, las oportunidades de negocio más atractivas están vinculadas a los servicios a mercaderías en tránsito” indicó Guella. Esto se basa en la proximidad con la Argentina y Brasil, y el creciente esquema de conectividad (destinos y frecuencias) que une a Montevideo con el resto de Sudamérica. En tal sentido, TCU está adoptando un esquema de asociaciones estratégicas con empresas que permitan brindar al cliente final un servicio integral ágil, seguro y eficiente.